El #colombiano Nairo Quintana (Movistar Team) ha ganado la Vuelta a España tras resistir los ataques de Chris Froome (Team Sky) durante toda la subida al cuartel de Aitana, los últimos 6,5 kilómetros de la penúltima y decisiva etapa de la Vuelta a España. Alberto Contador (Tinkoff) pierde el tercer cajón del podio de mañana por 13 segundos ante Esteban Chaves (Orica), que atacó con fe a casi 50 kilómetros de la llegada.
El jovencísimo Pierre Latour (Ag2r) hizo una demostración de hasta donde puede llegar en el futuro al ganar la penúltima etapa de su primera carrera por etapas con una garra extraordinaria. Ganó en Aitana y condenó a Darwin Atapuma (BMC) a su doloroso segundo puesto.
El último metro de @NairoQuintana molestó a @ChrisFroome, quien aplaudió de forma crítica que el colombiano le esprintara en la meta después de haberle llevado a rueda durante seis kilómetros de dura ascensión. No servía para nada superar al británico, pero Quintana quiso subrayar su dominio y al rival no le gustó el gesto.
¡Qué etapa! A la historia de la Vuelta no le bastó con el vuelco espectacular del año pasado en Cercedilla. El final en Aitana brindó un espectáculo igualmente memorable, aunque sin cambio de líder. Nairo Quintana salió victorioso de tres semanas de pelea y, finalmente, de una jornada alicantina en la que el Sky de Chris Froome y su #MovistarTeam libraron una ardorosa y rica batalla táctica.
No había duda de que se saldría de Benidorm volando, como cada día, pero esta vez era un equipo poco acostumbrado a ello el que debía tomar la iniciativa. El Sky Team agarró al toro por los cuernos y propuso un escenario eléctrico que hizo saltar el pelotón en varios pedazos, destruyéndose y reconstruyéndose en cada rampa de ese terreno ondulado que conducía al alto de Rates.
Entre la guerra por la general de los dos grandes equipos se mezclaban intereses de otro tipo, como la pelea personal entre el español Omar Fraile (Dimension Data) y el heterodoxo y admirable francés Kenny Elissonde (FDJ) por los últimos puntos del premio de la montaña. Una avería y la combatividad del francés le puso la tarea muy complicada al vasco, que al final se llevó el jersey de topos azules por un punto.
Entre unas y otras cuestiones, los primeros 80 kilómetros, que incluían tambiénlos puertos de Vall d'Ebo y el de Tollos, no dieron un segundo de respiro a los corredores con ambición. Sólo a partir de ahí el grupo de favoritos firmó una tregua mientras delante se forjaba una escapada de la que se escindieron en Tollos Luis León Sánchez (Astana) y Rudy Molard (Cofidis).
Entre Froome y Quintana, el marcaje era radical. Hasta el punto de bajar a orinar juntos, ya transcurridos más de 120 kilómetros de etapa. Hasta entonces resultó difícil evacuar y también alimentarse. El Orica de Esteban Chaves y el Tinkoff de Alberto Contador se mantuvieron atentos pero contemporizadores en ese primer tercio de la etapa.
El parón fue una bendición para tantos corredores que se habían descolgado del grupo principal y también para los fugados: la pareja que abría carrera y sus perseguidores, entre ellos Robert Gesink, abrieron casi un cuarto de hora de ventaja sobre el grupo de los favoritos.
Los marcajes de los grandes equipos tomaban cuerpo en la escapada. Se había incrustado delante un corredor de cada equipo: Trofimov (Tinkoff), Howson (Orica), David López (Sky) y... José Joaquín Rojas (Movistar), que a 90 kilómetros de la meta sufrió una maldita caída en la que se fracturó tibia y peroné, aunque el quitamiedos no se ensañó con la carne del murciano. Un colofón dramático a una espectacular carrera de Rojas, aunque habría otro accidente, este indecente: un espectador que tira a un corredor de la escapada, Clément Chevrier, por saludar a las cámaras de televisión.
El #Orica tenía que moverse y dio un par de acelerones. El grupo tensó la cuerda justo antes del puerto de Tudons, el penúltimo del día. Y a mitad de subida saltó al fin su líder, @EstebanChaves, en busca del podio perdido en la contrarreloj. Alberto Contador tardó antes de responder, pero lo hizo hasta la pancarta del premio de la montaña, donde Froome amagó de nuevo con tirarse cuesta abajo, sin despegar a sus rivales.
Sólo le faltaba a la etapa el descenso, con Chaves por delante, y los 21 kilómetros de subida a la base militar de Aitana.
Chaves se encontró con @DamienHowson para intentar estirar la ventaja de medio minuto que había conquistado el colombiano. El Tinkoff pidió a Yuri Trofimov que bajara el ritmo y se descolgara del grupo delantero. Cuando Chaves conseguía más de minuto y medio, Alberto Contador seguía jugando con sangre fría. Y lamentó al final no haber salido con el colombiano para conservar su puesto en el podio. Pero es que a él los cajones bajos no le motivan tanto. Esperó a que aumentara la ventaja para que jugaran los dos grandes equipos que se jugaban la Vuelta. También creía que Movistar le iba a devolver el favor que les había hecho en Formigal, pero el equipo del líder iba a lo suyo, como es natural.
Los incontables ataques de Froome a Quintana, infructuosos, se sucedieron después de que los escapados lucharan por el triunfo. Después de que el valiente Luis León Sánchez, sólo desde Tudons, viera cómo le superaban Atapuma y Latour. Dejará la Vuelta sin victoria pese haberlo intentado casi cada día: España sólo ha picado la de David de la Cruz (Etixx-Quick Step) en el Naranco. El de Sabadell ha ascendido a un lustroso séptimo puesto de la general.

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